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De historias encontradas

Fotogramas de celuloide

Esta mañana buscando algo he encontrado estos fotogramas, fotogramas que guardaba mi padre de su época cinéfila. Ayudaba por afición en algunas gestiones (búsqueda de películas, distribuidoras, preparación de ciclos temáticos) a un amigo empresario que tenía un cine en los 50′.

Un trozo de historia heredado que acabo de ‘digitalizar’ con mi teléfono para que no se me vuelvan a olvidar. Y como todas las historias, ésta también tiene su contexto.


Durante los años 50, el nitrato de celulosa aún dominaba la industria –a pesar de ser un material altamente inflamable*–, y las películas grabadas en este material fueron testigos de una era de esplendor cinematográfico.

CINE+50 ///

Recuerdo ahora el impacto que tuvo en mí el curso ‘MELODRAMA Y REPRESENTACION FILMICA‘, un curso de doctorado que hice con Juan Miguel Company –Catedrático de la Universitat de València– donde analizábamos el melodrama de los años 50 y especialmente las obras de directores como Douglas Sirk.

También he heredado un montón de afiches de cine de aquella etapa cinematográfica de mi padre, de estrenos de la época en cines de Madrid, Barcelona y Almería… para otra ocasión me centraré en la estética de la cartelería de cine, que me resulta igualmente apasionante.

Como muestra me dejo apuntado aquí hablaros sobre el cartel de cine de la película Vértigo dirigida por Alfred Hitchcock y diseñado por los diseñadores gráficos Saúl Bass y Elaine Bass (Elaine, quedó desaparecida de la historia durante muchos años por ser su mujer y como trabajaban juntos en un mismo taller, él se llevó los méritos hasta que alguien se dio cuenta; juntos revolucionaron la forma en que se concebían y presentaban los títulos de películas y créditos.). Una joya en lo que se refiere a cartelería y diseño de créditos.

El melodrama de los 50

Os aconsejo recuperar el ciclo ‘Douglas Sirk: Viaje al melodrama

Ver la lista de títulos seleccionados en TCM (2024)

Sus películas son consideradas hoy en día como verdaderas obras maestras, aunque cuando se estrenaron no fueron suficientemente valoradas por los críticos. Películas que han influido en realizadores posteriores como Rainer Werner Fassbinder, Todd Haynes o Pedro Almodóvar.

Los cineastas del melodrama americano de los 50 como como Douglas Sirk y John M. Stahl, se destacaron por explorar las emociones intensas, los conflictos familiares y las relaciones sentimentales a través de un estilo visual muy característico, con colores vibrantes, composiciones cuidadas y un uso expresivo -muy expresivo- de la música.

Hoy en día, el cine moderno sigue bebiendo de estos elementos, especialmente en la forma en que se exploran los sentimientos de angustia y dolor, y cómo las relaciones humanas son representadas con una carga emocional intensa. Directores contemporáneos como Todd Haynes (quien fue influenciado directamente por Sirk en Lejos del cielo), y incluso cineastas de cine independiente, continúan utilizando el melodrama como herramienta para exponer las contradicciones sociales y emocionales. Además, la estética visual saturada y emocionalmente cargada de los melodramas clásicos sigue presente en el cine moderno, especialmente en las películas que buscan transmitir la belleza y tragedia del amor, el sacrificio y la desesperación.

Las obras de Sirk y Stahl han influenciado la forma en que los cineastas actuales abordan las emociones humanas complejas, manteniendo un equilibrio entre la crítica social y la estética emocionalmente cargada.

La vida representada en estas películas. Los años 50 fueron un periodo de gran contraste social y cultural. El cine de la época reflejó, en muchas ocasiones, los ideales de la sociedad estadounidense de la posguerra, marcada por un fuerte deseo de prosperidad y seguridad. Las películas de Hollywood mostraban un mundo idealizado en el que las familias vivían bajo el estigma del «sueño americano». Las historias de amor, los melodramas y las comedias musicales se entrelazaban con una idealización de la vida suburbana, el consumo masivo y la estabilidad económica.

Sin embargo, el celuloide y el nitrato de celulosa también estuvieron presentes en las historias más oscuras y realistas de la época. Directores como Elia Kazan o Stanley Kubrick comenzaron a mostrar una visión más crítica de la sociedad, abordando temas como la guerra de Corea, las tensiones raciales y las luchas personales. Las películas de la época, como Rebelde sin causa (1955) o On the Waterfront (1954), retrataron a una juventud perdida, enfrentada a un mundo que parecía estar evolucionando demasiado rápido.

[Me pregunto qué visión nos devolverá en el futuro el cine americano de la época y contexto actual sobre su propia sociedad y los acontecimientos que están acaheciendo… una comedia, un meme en lugar de una película, esperaremos para saberlo]

La vida del celuloide

El celuloide tiene una característica particular, es un material orgánico derivado de la celulosa, lo que lo hace susceptible a la descomposición con el paso del tiempo. Esto puede hacer que una película envejezca, se deteriore y, en algunos casos, se vuelva inestable, especialmente si está hecha con nitrato de celulosa, que es particularmente sensible a la humedad, el calor y la luz.

Este proceso de envejecimiento también tiene un componente poético. Las imágenes en celuloide no son eternas, pero mientras perduren, llevan consigo una historia de desgaste y transformación, lo que les otorga un sentido de «vida» efímera, como un testigo mudo de su propio paso por el tiempo.

EL TRIUNFO DEL AMOR (1943)

EL TRIUNFO DEL AMOR (1943)

Intérpretes: MARY PAZ, RUFINO INGLÉS, GABRIEL ALGARA, RAMÓN POLO, MERY MARTÍN

Sinopsis: El prometedor boxeador José Luis se entrega al alcohol, mientras, su novia Mary Tere triunfa como cantante.

Título Original:EL TRIUNFO DEL AMOR
Año Producción:1943
Nacionalidad:ESPAÑA
Director:MANUEL BLAY
Guión:MANUEL BLAY
Fotografía:CARLOS PAHISSA, ENZO RICCIONI
Música:MANUEL L. QUIROGA 

A pesar de los avances en los materiales de grabación en la segunda mitad del siglo XX, las cintas grabadas en aquella época siguen siendo importantes para entender el pasado cinematográfico y las representaciones de la vida en las décadas de los 50, donde la narración visual era tan crucial como los avances tecnológicos que permitieron preservar para siempre esos momentos de nuestra historia en la pantalla.

La transición hacia el cine en base a poliéster y otros materiales más seguros marcó el final de una era, pero las películas de los años 50 continúan evocando nostalgia y proporcionando una ventana fascinante hacia una época pasada. Hay una huella especial, un grano asociado al material que ahora solo podemos ver en alguna filmoteca.

* DE CELULOIDE

El celuloide, en sus diversas formas, desempeñó un papel crucial en el desarrollo del cine durante la primera mitad del siglo XX, particularmente en los años 50. Este material, derivado de la celulosa, se utilizó para la fabricación de películas fotográficas, especialmente las cintas de 35mm que dominaron la industria cinematográfica de la época. A lo largo de estas décadas, el celuloide se convirtió en la base material de las películas, hasta que su uso fue reemplazado gradualmente por otros materiales más seguros y duraderos.

Una de las variantes más conocidas del celuloide fue el nitrato de celulosa, que fue ampliamente utilizado para la producción de películas hasta bien entrado el siglo XX. El nitrato de celulosa, además de ser una base ligera y flexible para las cintas, poseía una característica muy peligrosa: era altamente inflamable. Esto generaba un riesgo constante de incendios tanto en los estudios de cine como en los archivos donde se almacenaban las películas. Las famosas tragedias que se produjeron debido a este material, como el incendio que destruyó gran parte de los archivos cinematográficos de Hollywood en 1937, fueron un claro recordatorio de las limitaciones del nitrato de celulosa.